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Profesora de Filosofía del IES Mariana Pineda (Granada)

Las dudas de Descartes.

Encontré este comic en: http://luca-mendieta.blogspot.com/2007/11/las-dudas-de-descartes.html, que es el blog de un dibujante de comic y profe ocasional. Muy bueno. ¡Gracias Luca!


René Descartes


Fue un filósofo francés que nació en el año 1596 y vivió una vida errante por Europa. Desde muy joven había tenido la obsesión por conseguir conocimientos ciertos e indudables, pero después de estudiar Filosofía, buscando la verdad, cada vez estaba más convencido de su propia ignorancia. Tras sus extensos estudios sobre la filosofía de la época (la que se enseñaba entonces en las mejores escuelas y universidades era todavía la de la Edad Media), se convenció de que no era de fiar. Así que, dispuesto a no dejarse engañar por enseñanzas anticuadas y buscar la verdad por sí mismo, decidió aprender “del gran libro del mundo”, y se enroló como mercenario en el ejército de Guillermo de Nassau, participando en la Guerra de los treinta años –Guerra de religión que se produjo entre el norte de Europa, protestante, y el sur , católico- . Fue en ese periodo de su vida (tenía apenas 21 años) cuando descubrió cuál iba a ser su proyecto filosófico: Encontrar una filosofía nueva que se apoyase en verdades incuestionables y no en prejuicios religiosos, como la Filosofía Medieval. Dedicó el resto de su vida a trabajar en este proyecto, vivió en Holanda durante muchos años, publicó una serie de libros en los que exponía su pensamiento y fue perseguido por la Iglesia, a la que no se le escapó el carácter revolucionario de sus ideas. Su obra más famosa es un librito llamado “El discurso del método”, en el que exponía las reglas por las que debe guiarse un pensamiento que quiera alcanzar la verdad en los conocimientos. Escribió esta obra en francés, en lugar de en latín ( que era la lengua de las obras cultas en la época), para que todo el mundo pudiese leerla y entenderla. El “Discurso del método” se convirtió en el primer best-seller de filosofía de la historia, las ideas de Descartes se hicieron enormemente populares y surgió, en Europa una corriente filosófica de seguidores de las ideas cartesianas, llamada “Racionalismo”, con el Racionalismo nace la filosofía moderna. Descartes murió en Suecia en el año 1650, con solo 54 años.

Descartes era consciente de que se enfrentaba a una época de cambios, después de la revolución científica del Renacimiento, la filosofía no podía seguir anclada en la época medieval. Él encontraba seguridad en los razonamientos de la lógica y de la matemática, pero en la Filosofía no hallaba más que controversias estériles sobre temas antiguos. Las matemáticas y la lógica tienen la ventaja de que parten de ideas evidentes y siguen razonamientos rigurosos, lo que garantiza la verdad de sus conclusiones, por lo tanto pensó, si la filosofía encontrase también unos principios incuestionables como los axiomas de la lógica y la matemática, podría, a través de deducciones rigurosas, alcanzar conclusiones ciertas. Así la filosofía tendría la claridad y rigurosidad de las matemáticos.

La estrategia de trabajo que ideó Descartes para hallar verdades filosóficas es la “duda metódica”. Una persona que duda de todo es un escéptico, en la época de Descartes había un ambiente general de escepticismo: él no era el único defraudado por los errores de la filosofía medieval. El mayor representante de este escepticismo en Francia era el filósofo Montaigne. El escepticismo filosófico resultaba una actitud muy elegante y poco comprometida: como no defiendo ninguna verdad, no corro el riesgo de equivocarme, ¡pues claro!. Pero Descartes no aceptó el escepticismo ya que creía firmemente que la vida de una persona necesita verdades que la orienten, así que quiso dudar de todo por sistema, pero para encontrar La Verdad, es decir para ver si encontraba alguna idea que resistiese cualquier motivo de duda que se pueda plantear, por muy extravagante y fantástico que resulte.

Descartes dividió nuestras creencias filosóficas sobre la realidad en tres afirmaciones:

a) Creo que el mundo es tal como lo percibo: vale, pero…. ¿y cuándo el mundo no es como lo percibo?, ¿realmente la información sensible es infalible?. Bien, Descartes no estaba dispuesto a aceptar la infomación sensible como una verdad incuestionable.

b) De acuerdo, es posible que los sentidos nos engañen y no sepamos muy bien cómo es el mundo –ya que la información que sobre de él tenemos procede de la sensibilidad- pero es incuestionable que el mundo existe. ¿Si?, Descartes plantea la siguiente hipótesis, ¿y si estuviésemos soñando que existe un mundo que en realidad no es más que una creación de mi imaginación onírica?. Si has visto “Matrix” o “Abre los ojos”, entenderás a lo que se refería nuestro filósofo. Es una posibilidad remota pero inquietante.

c) Vale, concedamos que no sabemos cómo es el mundo y ni siquiera podemos saber si es verdad o no que el mundo existe, pero ¿no estaba Descartes tan enamorado de las verdades matemáticas?, entonces… al menos podremos decir que lo que las matemáticas demuestran es verdadero. Pues ni eso, Descartes nos hace imaginar que un “demonio malvado” nos hubiese poseído y estuviese haciéndonos creer que es una demostración verdadera y rigurosa lo que no es más que un error. Este último motivo de duda metódica es el más raro de todos y por eso lo explico más despacito. En aquella época, a las personas esquizofrénicas no se las consideraba enfermas, sino “poseídas” por algún demonio (no olvides que uno de los síntomas de la esquizofrenia son las alucinaciones en las que se oyen voces, por ejemplo), los esquizofrénicos frecuentemente acababan en la hoguera como endemoniados. Descartes pudo estar pensando en estos enfermos cuando inventó este argumento. Hay otra película “una mente maravillosa” que puede ayudarte a entender la posibilidad de esta situación. También la lógica que estudiamos hace poco te puede “iluminar”. ¿Recuerdas esas deducciones tan fantásticamente bien hechas que luego estaban mal?, pues eso.

Así que si ni de nuestras propios razonamientos podemos fiarnos, ¿es posible encontrar algo que sea verdad?.

¡Si señor!, Descartes explica que “del mismo seno de la duda” nace la primera verdad absolutamente incuestionable: “pienso luego existo”, el mero hecho de pensar y dudar implica necesariamente la existencia de aquel que piensa. Así que mi existencia como “cosa pensante” es una verdad absoluta que resiste a toda “duda metódica”.

Una vez que Descartes descubrió esta “primera certeza indubitable”, pudo hacer muchas otras cosas, pero lo veremos el próximo curso….

TO BE CONTINUED…


























 
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