"El alma es como el conjunto formado por un par de caballos alados y su auriga. En el caso de los dioses, los dos caballos son buenos y de buena raza; en el caso de los mortales, uno de los dos es también así, el otro es lo contrario.
Datos personales
El mito del carro alado.
"El alma es como el conjunto formado por un par de caballos alados y su auriga. En el caso de los dioses, los dos caballos son buenos y de buena raza; en el caso de los mortales, uno de los dos es también así, el otro es lo contrario.
El barco de Teseo.
A-¿Hay algo que permanezca constante en una realidad cambiante?
B- ¿Hay algo común a todos los seres, en una realidad diversa?
Se trata del problema de la multiplicidad (B) y el cambio (A)
Una versión clásica de la cuestión A la encontramos en la paradoja del barco de Teseo. Nos lo cuenta Enric Fernández Gel en su canal "adictos a la filosofía".
Si lo piensas bien, los dos interrogantes son, en realidad uno solo: ¿existe "algo" que sea el sustrato de todos los cambios y el origen de todos los seres?
A ese "algo", los primeros filosofos lo llamaron "el ARJÉ", y fue el primer tema de investigación filosófica de la historia de occidente.
Las teorías cosmológicas de los filósofos presocráticos no son mas que tentativas ingeniosas y originales de encontrar el "ARJÉ".
Hace algún tiempo publiqué en Babel este esquema, que puede ayudarte a navegar por el proceloso océano del pensamiento presocrático.
Filosofía 4º de E.S.O. ¡Nuevo curso!
Os doy la bienvenida al nuevo curso de Filosofía de 4º de E.S.O. con esta presentación que aclara algunas cuestiones importantes sobre cómo vamos a funcionar en este materia y también dándoos la enhorabuena por haber elegido esta asignatura. ¡Habéis tenido muy buen criterio ;)!
A propósito de Kant
Fiesta en Madrid tras el fin del estado de alarma (Telemadrid)
Los nuevos tiempos imponen el uso de otras herramientas digitales para trabajar en el aula, así que tengo un poquito abandonado mi viejo blog. Pero no quiero terminar el curso sin agradecer a Eugenia y Alicia y Juan que me vuelvan a traer aquí, para compartir con ellos y con el público en general un artículo que responde a sus reflexiones sobre lo que Kant pensaría de la situación actual.
Si lo que hemos estudiado en clase les ilumina en el análisis de sus experiencias, Kant y yo hemos logrado una hazaña importante, seguir dándole vida a la filosofía. Va por ellos.
(La traducción es mía, así que cualquier error es mi responsabilidad)
CORONAVIRUS: QUÉ PUEDE ENSEÑARNOS EL FILÓSOFO IMMANUEL KANT SOBRE LAS
COMPRAS COMPULSIVAS Y LA AVERSIÓN AL AISLAMIENTO.
La crisis del coronavirus nos ha
forzado a revisar nuestra conducta en un modo en que no estábamos acostumbrados
a hacer. Se nos demanda que seamos capaces de anteponer el interés colectivo
por encima de nuestros propios deseos y eso, aún para las personas más
bienintencionadas, es difícil.
Es también un problema para
nuestros gobernantes, que necesitan que sigamos sus recomendaciones, por ejemplo, comprando solo lo necesario.
Podrían imponérnoslo a través de la vigilancia y la sanción, pero algunos
gobiernos, como el de Reino Unido, prefieren apelar a nuestro sentido del deber
y nuestra moralidad, para que actuemos pensando en el interés general de la
sociedad y hagamos lo correcto. La idea
clave es que es mejor que nosotros mismos nos autorregulemos , en lugar de
obedecer por miedo a las sanciones. Esta estrategia, a juzgar por los resultados,
está teniendo un éxito desigual.
Sin embargo, el tipo de
racionalidad que se defiende es precisamente esta, la que introdujo por primera
vez en la historia del pensamiento, el
filósofo del siglo XVIII Immanuel Kant. A Kant no le interesa si lo que hacemos
tiene buenas o malas consecuencias, tampoco si con nuestra conducta mostramos
mayor o menor fortaleza de carácter, Kant nos anima a actuar racionalmente, a
ser razonables, únicamente en aras de la propia racionalidad. Esto quiere decir
que no debemos hacer aquello que no tendría sentido que todo el mundo hiciera.
Subyace la idea de que actuar de un modo irracional, impulsando a otros seres
racionales a ser irracionales, es una afrenta a la dignidad del ser humano.
Un claro ejemplo de esta
propuesta es el examen de lo que ocurre si hacemos compras compulsivas,
dejándonos llevar por el pánico. Comprar más de lo que necesito no es una
actuación racional, ya que solo podría hacer lo mismo que yo una pequeña
fracción de la población. Sin embargo, si todos compramos solo lo que necesitamos, seguramente todos
podremos adquirir lo necesario.
El problema es, según vio Kant,
que cuando se trata de la autoconservación, tenemos una inclinación innata a
pensar solo en nosotros mismos. Por ejemplo, sé que comprar más de lo
necesario puede hacer que no encuentre
pan, si todo el mundo hace como yo. Así que, si encuentro pan en algún momento,
compraré más de lo que me hace falta porque no sé si habrá escasez la próxima
vez que lo busque. Realmente, no estamos muy inclinados a poner nuestras
necesidades y las de nuestra familia por debajo de las necesidades de la
comunidad.
En el fondo, la razón de esta
resistencia a considerar el bien general por encima del beneficio individual
reside en que vivimos en sociedades en las que se inculca a la población un
sentido del individualismo y una fe ingenua en la libertad personal, lo que
acaba provocando una profunda
desconfianza en poder del estado. En
resumen, hay una promoción social de los ideales del libre mercado y de las
virtudes espíritu empresarial (inteligencia, agilidad y autoconservación)
que tienen como consecuencia última, que busque pan y atesore todo lo que
pueda, antes de que otro lo haga y me
deje sin existencias.
Solo en una sociedad donde se
promueva una sentido colectivo de lo que es razonable, se podrá luchar eficazmente contra la
pandemia. Aquellos que elogian la libertad individual y nos
animan a buscar únicamente el beneficio propio, en realidad nos están incitando
a pensar en soluciones individuales para
los problemas incluso en contextos como el actual. Este tipo de planteamientos
contradicen la propuesta kantiana de actuar moralmente de acuerdo con la razón
común. De este modo, seguramente los
gobiernos se verán obligados a recurrir
al poder coercitivo y a la sanción en numerosas ocasiones, antes de que termine
esta crisis.
Adaptado de:
The Conversation: Coronavirus:
what philosopher Immanuel Kant can teach us about panic buying and
isolation dodging
By Matthew Barnard, Lecturer, Manchester
Metropolitan University
Date of publishing: 26 March 2020
Le "bon sense". Descartes, el insensato.
"El buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo; pues cada uno piensa estar tan bien provisto de él, que hasta aquellos que son más difíciles de contentar en cualquier cosa, no suelen desear más del que ya tienen. Por lo que no es cierto que todos se engañen; sino más bien eso atestigua que la capacidad de juzgar bien, y de distinguir lo verdadero de lo falso, que es lo que propiamente se denomina el buen sentido o la razón, es naturalmente igual en todos los hombres; y así que la diversidad de nuestras opiniones no proviene de que unos sean más razonables que otros, sino solamente de que conducimos nuestros pensamientos por vías diversas, y no consideramos las mismas cosas"
(Discurso del método, Parte I)
En este texto, Descartes hace una serie de afirmaciones que hoy en día podrían resultar bastante obvias, e incluso sensatas. Veamos:
- En primer lugar afirma que todas las personas estamos dotadas de razón (o "buen sentido"), y que esta facultad es la misma en todos los seres humanos.
- Pero es evidente, continúa, que no todo el mundo razona igual (la diversidad de opiniones es un hecho que lo atestigua), Descartes se pregunta...¿cuál es la causa esta diversidad de pensamientos?
- Concluye diciendo que si cada cual razona de forma diferente y, de este modo, cometemos errores al razonar, estos errores no se deben a un defecto en la razón, sino a un incorrecto uso de la misma.
- Podemos concluir que, si tuviésemos una guía clara, que nos indicase cómo debemos conducir nuestra razón para no equivocarnos, seguramente, todo ser humano podría alcanzar la verdad de modo infalible.
Bueno, podremos estar de acuerdo o no con Descartes, pero lo que sí es evidente es que no hay, en este razonamiento, nada que nos pueda parecer escandaloso, por lo menos a día de hoy.
Pero no fue así en la época en la que Descartes vivió. Debemos entender lo que implicitamente se está diciendo en este texto, para poder valorar con justicia la tremenda e imprudente insensatez de Descartes.
En un momento de la historia (siglo XVII) en el que la Iglesia defendía con uñas y dientes su poder ideológico y cultural, la afirmación de que cualquiera, con el uso correcto de la razón, podía alcanzar la verdad, suponía un ataque a la autoridad eclesiástic. Era declarar abierta y descaradamente la independencia del pensamiento respecto a la fe religiosa, Descartes pagó muy caro su atrevimiento.
En este vídeo de School of life tienes una muy buena introducción general al pensamiento y la vida de Descartes.
Lorca, Dalí, Buñuel, y el surrealismo
Aunque el psicoanálisis es considerado hoy en día una corriente de la psicología desfasada en incluso pseudocientífica, es innegable su enorme trascendencia cultural. En el ámbito artístico inspiró el surrealismo, cuyo representante más popular es el pintor catalán Salvador Dalí.
Freud daba muchísima importancia al contenido de los sueños, que, para él, son una ventana que se abre, cuando dormimos, al interior de nuesto inconsciente escondido. Nuestros sueños revelan los conflictos latentes debajo de nuestra vida consciente, por eso el psicoanalista puede, a través de la interpretación de los sueños, acceder a este mundo oculto y reprimido.
También recurría Freud, como método de investigación, a la asociación libre de palabras.. que puede revelar ideas y recuerdos reprimidos.
Los artistas surrealistas pretendían expresar libremente sus impulsos y deseos a través de imágenes oníricas, así lo hicieron pintores como Dalí, Magritte o Ángeles Santos. Y por medio de la asociación libre de palabras e ideas, en el ámbito literario.
Federico García Lorca expresó la desolación y el horror de su experiencia en la Universidad de Columbia a través de imágenes desgarradas y aparentemente incoherentes en su obra "Poeta en Nueva York", su obra más surrealista. El poema más célebre de esta obra es "pequeño vals vienés". Aquí te dejo la versión que nuestro genial cantaor granadino Enrique Morente hizo de la adaptación musical del poema de Leonard Cohen. Escúchalo atentamente, es una belleza para paladares exquisitos, como el tuyo.
Aquí la tienes. No te asustes.
Materias 2ºC
¡Hola a todo el mundo!
Tal como os dije esta mañana, subo y comparto la lista con las materias de las que estáis matriculados/as. Pinchad en el enlace para acceder al documento.
Si encontráis algo que no os cuadre, podéis hablarlo con jefatura de estudios. También podéis escribirme a la dirección que os pasé.
Buen fínde y preparar bien la mochila.
¿Es mejor cometer injusticia o padecerla?. El anillo de Giges
Si piensas que es mejor ser justo y así tener la conciencia tranquila, nuestro amigo Glaucón te va a demostrar que eres un/a pardillo/a.
Aunque Sócrates, que de tonto no tenía un pelo, supo encontrar argumentos para dejar a Glaucón en K.O. técnico.
Seguro que te interesa conocer los detalles de este debate entre dos titanes del pensamiento. Te los cuenta Enriq en su vídeo de la serie "adictos a la filosofía", en él explica la historia del anillo de Giges.
Por cierto, como dicen los ingleses "food for thought". Para abrir boca al iniciar el tema de filosofía política.
¡Qué lo disfrutes!
Nietzsche; un filósofo para tiempos de crisis.
Alain de Botton nos muestra cómo afrontó Nietzsche una vida plagada de dificultades y sufrimiento, parte inevitable de nuestra existencia. Nietzsche entendió mejor que nadie que la vida esta llena de luces y sombras, este contraste entre momentos de felicidad y dolor es precisamente lo que hace que la existencia humana sea interesante. Lo que nos hace vivir una vida que merezca la pena es nuestra capacidad para, huyendo de la resignación, mirar a la cara a las dificultades y crecer en la autosuperación.








